Consigue tus objetivos de salud y bienestar a través de una alimentación consciente, personalizada y adaptada a tu ritmo de vida.
Para diseñar el plan perfecto para ti, empezamos con una valoración de antropometría, dónde analizamos tu composición corporal para conocer exactamente el punto de partida y cómo responde tu cuerpo. Nuestro asesoramiento abarca:
Consejos prácticos para la vida diaria: Estrategias y hábitos de fácil aplicación para mejorar tu salud, energía y organización en el día a día.
Nutrición y consejos deportivos: Orientación totalmente adaptada a la práctica deportiva y necesidades particulares de cada deportista, ya sea para mejorar el rendimiento, la recuperación o la composición corporal.
Comer bien no es pasar hambre, es darle a tu cuerpo lo que realmente necesita.
La Antropometría, ¿en qué consiste exactamente?
A diferencia de una báscula clásica que sólo te dice el peso total (sin diferenciar si haces 80 kg de músculo o grasa), la antropometría divide el cuerpo en diferentes compartimentos utilizando herramientas específicas como paquímetros (para medir los pliegues de grasa), cintas métricas (para los perímetros) y plicómetros.
A través de estas medidas se calcula el modelo de los 4 o 5 componentes:
- Demasiado grasa: El porcentaje y kilos de grasa (esencial para la salud y el rendimiento).
- Demasiado muscular: El tejido magro (músculo), clave para saber si el entrenamiento y la dieta funcionan.
- Demasiado ósea: El peso del esqueleto.
- Demasiado residual: Los órganos internos y líquidos.
¿Por qué se utiliza en un servicio de Nutrición y Deporte?
- Personalización real: Permite al nutricionista o entrenador diseñar una dieta y plan de trabajo basado en la realidad física exacta de la persona, no en medias estadísticas.
- Evolución real (más allá del peso): Un cliente puede estar perdiendo grasa y ganando músculo a la vez. En una báscula normal, el peso sería el mismo y el cliente se podría frustrar. Con la antropometría se puede demostrar de forma visual y científica que su cuerpo está mejorando.
- Localización de la grasa: Permite evaluar dónde se acumula la grasa (por ejemplo, la grasa visceral en la zona del abdomen, que está directamente relacionada con riesgos cardiovasculares).
- Establecer objetivos deportivos: Ayuda a determinar el somatotipo del atleta (si tiende a ser más fibrado, musculado o robusto) para saber si está en el peso y forma óptimos para su disciplina (ciclismo, running, crossfit, etc.).